miércoles, 20 de mayo de 2009

Al servicio de lo “Glocal” Sobre el arte en la frontera

Miguel Angel Iñiguez Farías, Vanessa Ramos Castañeda, Miguel Erick Urquijo Arvizu. Colectivo







Análisis de la Plástica del Noroeste

UABC

Al servicio de lo “Glocal” Sobre el arte en la frontera

Miguel Ángel Iñiguez

Si bien el arte de la frontera [cualquier frontera del mundo] siempre se ha distinguido por su dinamismo y cosmovisión su sentido critico, no solo de su realidad inmediata sino, de las diferencias que nos mueven y generan nuevas soluciones a viejos problemas de orden social, cultural. Pero también es en estos lugares en conflicto, donde los problemas se agudizan y son influencia de las más innovadoras tendencias conflictivas y a la vez reaccionarias.

Tijuana es una ciudad en conflicto; llámese migratorio, neo imperialismo disfrazado de democracia, esclavismo a la manera de “nuevas oportunidades de empleo” en la industria maquiladora, llámese infraestructura cultural; esta ultima, que a pesar de no ser suficiente, se ve progresar gracias a múltiples estímulos locales. Logros que se han obtenido y esfuerzos inmensurables que se siguen acumulando como contra parte del relativo desorden cultural y los efectos del mal uso de los recursos para estos fines.

Si bien la contraparte aquí tiene y se sabe en poder de movilizar los engranajes culturales hegemónicos. Me refiero al orden de lo contracultural, de la manifestación del arte público, del graffiti, de la danza callejera, de los “tamboreros” de los artistas al margen de una escuela de arte, de los artistas a favor de su profesionalización, de la arquitectura emergente, del sexo servicio, del otro punk, este que se da en la frontera. La industria farmacéutica, el transporte publico, y las visiones del encuentro entre nosotros y “un mundo aparte” estados unidos.

Las mezclas son el orden de lo que se produce. Las mezclas + la raíz; cualquier raíz es un motivo y al mismo tiempo un posible modo de subsistencia, es una lengua nueva, con un nuevo abecedario [graffiti]; una nueva visión, todo esto mientras las hegemonías de lo cultural crecen y se vuelven funcionales; retibuibles en el sentido mas capitalista posible.

Al igual que en el orden de lo social, el arte debe ser desmitificado y propuesto como una practica de primera necesidad, el aliciente contra el desequilibrio que nos provoca la mimesis superficial. Sin un sentido bien entendido, ni siquiera analizado.

Las escuelas de arte comienzan… aun en medio de una metamorfosis. Aclaro, Licenciatura en artes plásticas, UABC. Y escuela superior de artes visuales, UAN.

Han sido por ya casi 5 años un catalizador de arte que se pretende hegemónico, pero no gratuitamente, el sentido de lo contracultural es la amalgama. Es al final de un día y las noches que lo enmarca, lo que da fuerza a un arte que avanza entre lo antropológico, lo político, lo urbano, sus perspectivas psicológicas, sus flujos humanos y sus mezclas culturales.

jueves, 7 de mayo de 2009

La obra del escultor Alfonso Arambula Robles


Análisis de la plástica en el noroeste.

Maestro Roberto Rosique


La obra del escultor Alfonso Arambula Robles

Claudia Yolanda Sánchez Díaz.

Nacido el 21 de diciembre de 1953 en la ciudad de Ensenada Baja California, realizo estudios de arte en el Palomar College de San Diego California, forma parte del comité del Instituto de cultura de Baja California,(2003-2008), ha participado en 20 exposiciones colectivas y 50 individuales, y un primer lugar en la bienal de escultura de Baja California en el 2002, ha llevado una larga trayectoria, también a dedicando su trabajo a programas sobre el rescate y protección de zonas protegidas por su medio ambiente, en Bahía de los Ángeles, San Ignacio y la ciudad de México. Sus trabajos y exhibiciones, han llegado también a ciertas plataformas de arte internacional, tales como San Diego, Japón, España, Inglaterra y otros.

Ha trabajado tanto en comisiones privadas, como de difusión cultural a nivel regional, participando así, en eventos tales como, Art Walk, Entijuanarte, Festiarte, eventos realizados por en Instituto de Baja California, Bienales y como lo mencionaba anteriormente, apoya aquellos programas de reserva ambiental dedicados al cuidado de la reserva de la biosfera de toda la región, ha donando obras que culturalmente aportan información acerca de los atractivos naturales de regiones especificas totalmente comprometido con su región, ha colaborado con canales que realizan documentales sobre la Baja, como son, National Geografic, México desconocido y otros tantos.

Su materia principal de trabajo son las piedras, residuos marinos, metal, madera y otros tantos objetos rescatados de lo cotidiano, incluso en desusó, para si formar una obra de arte, rica y de bastante discusión conceptual, que la clasifica entre la nueva escultura contemporánea.

Es un artista plástico, dedicado principalmente a la escultura, con grandes expectativas visuales, tanto en dimensión como en esa riqueza con la que mezcla los materiales, diferentes a las técnicas que otros artistas de baja California han utilizado, aborda temas muy de la región baja californiana, pero llevadas a grandes formas, texturas, colores, que resignifican su contenido formando una estética visual de fácil y atractiva lectura.

Su nivel de de compromiso como artista, le ha abierto importantes puertas en la región, para no estancarse solo en la temática del drama de la frontera, la miseria, la corrupción y otros tantos acontecimientos de tipo político-social, por que cree que Baja California y en especifico Tijuana como frontera, es mas que eso, es una ciudad, menciona, llena de expresiones de mas impacto cultural y social, la cual puede generar arte emergente para transformarse en grandes propuestas y proyectos ambiciosos que realcen el arte y esencia de la Baja California.

En su trabajo Arambula intenta mostrar de diálogos entre la obra y su estética, forma personajes a los cuales atribuye una historia y todo un contenido de significados, que proyectan su personalidad y sobretodo esa experimentación funcional de los materiales, con los cuales es desarrollada la obra, inclusive aborda temas fantásticos, que interactúan en un juego de formas bastante agradable al gusto del espectador por lo que su lectura, casi siempre es fácil de entender.

Sus ideas y conceptos provienen de sus recorridos, trayectos y una visión hacia un panorama regional en donde aun la naturaleza nos muestra las diferentes formas, colores y bagaje cultural, climas tanto sociales, multiculturales como esas distintas maneras de aprovecharlo para formar nuevos significados.

La experimentación con los materiales, es su herramienta principal, y a partir de esa correlación que forma entre ellas, abre un panorama extenso sobre temas alejados totalmente de la frontera.

Y que distingue un poco más, aquella riqueza de biosfera que se conserva en la región.

Reside en su lugar natal, Ensenada, y actualmente realiza una escultura, comisionada para Hermosillo, Sonora, Danza del Venado, es un artista activo, que avanza cada vez más por la singularidad de su trabajo, y los dialogo que maneja entre si.

Narcotráfico y Arte


Análisis de la Plástica del Noroeste

Universidad Autónoma de Baja California

Narcotráfico y Arte

Gilberto Terrazas Gaxiola

El negocio del narcotráfico tiene tal dimensión, mueve tal cantidad de miles de millones de dólares, involucra a tal cantidad de Estados, está infiltrado de tal manera en las altas esferas de poder de naciones ricas y pobres, abarca un mercado mundial de tal magnitud y finalmente, envenena a tal cantidad de seres humanos, que desafía el corazón del sistema de una manera contundente, pone en tela de juicio los valores de la sociedad moderna y refleja los elementos más hondos de una crisis y un desmoronamiento, capaz de conducir a millones de personas a la autodestrucción ante la evidencia de un mundo que muchas veces parece no valer la pena de ser vivido.

La complejidad de producción, traslado del producto y mercadeo, involucrando diferentes países, convierte al narcotráfico en una acción delictiva múltiple que involucra diferentes países, lo que ha conllevado a considerarlo como un delito universal. Por consiguiente, los países se ven obligados a colaborar entre sí y desarrollar estrategias de combate conjuntas para combatir el narcotráfico de manera integral.

En el caso del estado de Sinaloa, como cultivador de sustancias narcóticas, cómo es que surgió el narcotráfico en este lugar. Hecho curioso los que empezaron este asunto fueron los “Chinos” que después de la crisis minera vieron la ooportunidad de comercializar el opio. Las reseñas orales sobre la historia negra de las drogas en Sinaloa hablan de los sucesos de esa época que han sido recogidos por historiadores y escritores locales. En un inicio, en la década de los 40 del siglo pasado, la ignorancia y la extrema pobreza indujeron a campesinos de la zona serrana en la que confluyen Sinaloa, Durango y Chihuahua, que forman el denominado Triángulo Dorado de la Droga, al cultivo de la marihuana y amapola. Esta actividad, con el paso del tiempo, se convirtió en una enorme mina de oro para los cárteles de la droga. Esto permitió crear bases de apoyo en una ciudadanía que no los denuncia por temor a sufrir igual suerte que los integrantes de organizaciones rivales. Por sus condiciones geográficas y climáticas, el municipio de Badiraguato (Sinaloa) ofreció refugio a los cultivadores de plantas tóxicas, a fin de extraer de sus bulbos los narcóticos para el suministro médico de las tropas estadounidenses en guerra.

Los relatos precisan que el cultivo de la amapola no la implantó ningún lugareño del denominado Triángulo Dorado de la Droga, sino los chinos que llegaron al país como mano de obra barata para la construcción de vías para el ferrocarril. Después de ocurrir una crisis minera los asiáticos se asentaron en Badiraguato, para transmitir las técnicas de siembra de la amapola y su procesamiento en heroína. Prolifera la siembra de la amapola y se configuran grupos recolectores de los jugos vegetales que se extraen de sus bulbos para convertirlos en heroína. Aunque no se tiene información oficial que sustente estas versiones, se dice que fuertes capitales fueron invertidos a esta clase de cultivos, ante el “gran disimulo” de las autoridades.

A finales de los ochenta, y principios de los noventa, una de las actividades ilegales que influyó en todos los aspectos de la sociedad sinaloense fue el narcotráfico; el arte y la cultura no fueron ajenos a él. Y reflejos de eso se ven hoy en día en la proliferación y manifestaciones de las mismas. Aún como detonante de polémicas entre los promotores del arte y la cultura en cualquier punto de México, el fenómeno del narcotráfico y sus consecuencias dañinas para la sociedad se insertan de forma contundente en la creación artística sinaloense como punto de inicio para el arte analítico o contestatario, lo que llega incluso a modificar estructuras ya definidas, como las líricas descriptivas del corrido norteño (narcocorrido), y en algunos casos, como sucede en la simbología con que el narcotraficante muestra su poderío económico y hasta político se manifiesta en una nueva forma de arquitectura. El afán de los narcotraficantes de demostrar su opulencia, es el comportamiento más común. En sus mansiones llenas de mármol, el exagerado color dorado y dineros ocultos en túneles donde también hay espacio para costosas obras de arte.

La apertura de la narcocultura hacia la expresión artística se dio a través del corrido mexicano. El grupo más representativo de este género es “Los Tigres del Norte” (originario del municipio de Mocorito, Sinaloa), que desde hace 30 años se ha ocupado de cantar la vida de los contrabandistas y los narcotraficantes en la frontera entre México y Estados Unidos. El corrido de narcotráfico y la música popularesca en el noroeste de México ha tenido un cambio sustancial en los componentes de la canción épica mexicana, pero no en su fondo: hoy, los símbolos que representaban al héroe nacional no son los mismos. La figura indomable, pero benévola del personaje tradicional se transforma en el héroe-narco, altanero y prepotente. Los caballos son desplazados por un carro rojo, un Grand Marquis color gris, una Suburban dorada o un Lincoln negro.

Se sabe que algunos de los clanes y narcotraficantes más poderosos han pagado sendas sumas de dinero a los grupos musicales para que les creen su propia canción, aunque todos los músicos (para no meterse en líos con la justicia) aseguran que los temas han surgido de la imaginación desbordada de los compositores basándose en hechos de la vida real. Se ha pretendido llevar a la pantalla y también se ha desencadenado una serie de cintas arquetípicas del cine mexicano enfocadas al narcotráfico. Sin embargo, el narcocine no ha encontrado el mismo eco que la música, aunque se han seguido produciendo cintas.

Pero la arquitectura también se ve tocada por el mundo del narco, y es más detectable en las construcciones domésticas de Sinaloa. La arquitectura que caracteriza a las viviendas de los más poderosos traficantes mantiene “una estética ostentosa, exagerada, desproporcionada y cargada de símbolos que buscan dar estatus y legitimar la violencia”, aunque también esas características no son suficientes para negar su presencia en el paisaje urbano sinaloense.

Es importante notar que la estética del narcotráfico en Sinaloa ya no pertenece solamente al narcotráfico, sino que forma parte del gusto popular, que la ve con ojos positivos y la copia, asegurando su continuidad en el tiempo y en las ciudades. La difusión de la estética del narcotráfico es una evidencia del vacío institucional sinaloense; no hay un sistema de apego social más fuerte que sea una alternativa al modelo del poder y la justicia social que ha proporcionado el narcotráfico.

La noción de arte está hoy sujeta a profundas polémicas. Esto debido a que el significado de la palabra "arte" varía según la cultura, la época, el movimiento, o el grupo de personas para las cuales el término es productor de sentido. El dinero que maneja el narcotráfico hoy en día, genera el crecimiento en el mercado del arte en Sinaloa, que puede llegar a venderse a precios exorbitantes. De acuerdo a la incursión del narcotráfico en la actividad artística basándose a sus pretensiones y caprichos ¿podríamos en la actualidad hablar ya de un concepto llamado “narcoarte”?

El arte emigra

Ciudadanarquica
acrílico sobre tela
Luzma Vega

Análisis de la Plástica del Noroeste

UABC

Profesor: Roberto Rosique



El arte emigra

por Luzma Vega

Es muy probable que cada 4 de 5 familias de Tijuana estén constituidas por padres o abuelos provenientes de algún estado de la república Mexicana.

Tijuana tiene una particularidad muy especial, puedes encontrar a gente de todo el país e incluso arriesgándome a especular se puede encontrar gente de todo el mundo; personas que emigran de un sitio del país, llegan a Tijuana persiguiendo el “sueño americano” o aquellas grandes transnacionales que traen consigo a su gente en busca de mano de obra barata.

La historia se repite año con año miles de personas llegan, cohabitan, se van o deciden permanecer en “la frontera mas visitada del mundo”.

A todos nos une el mismo pasado, llegamos o nos trajeron con base en el mismo argumento; es una realidad a Tijuana la hicieron los emigrantes, tejieron sus esperanzas, los engañaron, los robaron, poblaron y después la abandonaron.

Así se vive en la frontera en un constante ir y venir enfatizando el carácter transitorio de la ciudad, Tijuana no es la ciudad mítica que los turistas imaginan, tampoco es apocalipsis en persona. Es más que un raudal de gente, imágenes violentas en los periódicos y oxxos en las esquinas.

Tijuana es el folklore, lo kitsch, lo grotesco, lo bello, lo nuevo, lo viejo y lo prestado, es un todo por el todo.

En Tijuana el arte se vierte en forma similar a la polimeración que vive su gente, esa mezcla entre lo convencional y contemporáneo.

El arte local lleva implícita la historia del emigrante, muchos de los artistas consolidados en Tijuana no son nativos de la región, mas sin embargo son ellos quienes han generado la pauta para el desarrollo del arte y cultura en la localidad.

Muchos de éstos artistas permanecen vigentes ya que su lenguaje pictórico se ha insertado en la actividad contemporánea; denominándolo de algún modo podríamos decir que estos personajes pertenecen a una primera generación.

Posteriormente, los artistas de una segunda generación, pertenecen a jóvenes ya nacidos en Tijuana, o jóvenes provenientes de algún sito del noroeste del país principalmente, que han llegado a Tijuana con el fin de producir, e “importar sus productos” hacia un sitio de mayor conveniencia económica, en este caso Tijuana puede proporcionarle al artista la posibilidad de moverse de una región a otra (gracias a su cercanía con los EE.UU.).

Los artistas de la primera generación, han conseguido un sitio privilegiado en el pequeño mercado local, los artistas de la segunda generación van por un mercado más amplio que puede proporcionar el país vecino. No parece ser algo negativo para la región, ya que ambos grupos realizan incursiones en el ámbito local, aunque no sean en número de relevancia puesto que son pocas las instituciones que existen en la localidad.

Ahora bien, se puede hablar de una tercera generación de artista, esta puede estarse “cocinando” a partir de la apertura de la Escuela de Arte de la UABC, ya que en las generaciones anteriores los artistas suelen ser autodidactas que tienen como perfil otra carrera no relacionada con las artes plásticas, o bien se formaron en base a cursos o talleres, pocos son los que se han formado en un escuela, y esta tuvo que haber sido necesariamente fuera de Baja California.

Ahora bien, la nueva generación propone un perfil parte conceptual y parte técnico, situación que le dará a la ciudad un nuevo enfoque a lo que se ha venido haciendo, cabe mencionar, que la escuela no pretende formar “artistas”, pero en la marcha es de esperarse que surjan aquellos que le den sentido a la nueva estructura insertada en Tijuana.

Es necesario hacer hincapié en la o las formas en la que hace arte en Tijuana; ésta es una región multicultural y al igual que ello el arte que se hace también lo es, ya que no solo se hace arte narrativo de los sucesos locales, también se esta al día con la tendencia actual, imprimiendo el artista su visión muy particular.

Hablar de arte en Tijuana también es hablar de sobornos, transas, narcotráfico, miseria, drogas, vagos, cholos, “marías”, prostitución, maquilas, contaminación, ruido, la migra, lo fronterizo, lo sexista, lo creativo, lo molesto, lo neta, lo cool, lo fantasioso, ya que llegar a Tijuana es empaparte de lo que sucede en la región.

De esta forma la emigración del arte lleva en su recorrido obligado una escala en esta región, partiendo de algún estado de la república, llega a Tijuana cohabita en el medio local, y posteriormente puede y debe proyectarse hacia el ámbito internacional, dándole así seguimiento a la cadena evolutiva.

Porque la emigración no es un fenómeno, es un proceso de supervivencia…

Tijuana es la sala de espera hacia el camino obligado en el arte, que no necesariamente es una espera incomoda.